
Erase una vez un torito que quería ser libre. Entonces, un día se escapó del establo donde vivía con su familia. Su papá Joty y su mamá Muti le buscaron por todas partes y no le encontraron. Su papá se acordó de que un día le había comentado que quería conocer una Plaza de toros. Decidió acudir allí sin su mamá. Cuando los papás llegaron a la plaza vieron asustados que un torero estaba a punto de matar a su hijo. Entonces, salieron corriendo y juntos mataron al torero causando en la Plaza una gran agitación. Huyeron corriendo junto al torito y llegaron finalmente al establo.
Su papá le dio unos buenos azotes en el culo por haber sido travieso y su mamá enfadada le dio unas buenas patadas en el culo también. Y, como lloró y era tan miedica como un choto lo llamaron de Txuki.
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