lunes, 5 de septiembre de 2011

Rosa hermosa.


Rosa hermosa,

¿Por qué eres tan espinosa?

¿Por qué estás tan perezosa?

Rosa hermosa,

Brillante como un diamante,

¿Por qué estás tan perezosa?

Rosa hermosa, te lo digo y te lo repito,

¿Por qué estás tan perezosa?

Rosa hermosa,

No se te lleven los pétalos con el quiere no me quiere.

Amapola colorada.


Amapola Papaver rhoeas L.


Amapola colorada,

Bonita como una hada,

Átate tu zapatito que te voy a dar un besito.

viernes, 5 de agosto de 2011

El Lemming Lemmingtu.



Erase una vez en la ciudad de Lemmingtanía una primavera más. Eso significaba que para los lemmings la nieve se iba a derretir.
Estaban todos haciendo fila para tirarse al mar. Pero, el primero de la fila que se llamaba Lemmingtu dijo: _ No debemos tirarnos al mar, es el momento de hacer una marcha con pancartas contra las aves rapaces que digan: - Por favor, ¿podéis ser herbívoras y dejarnos en paz? Todos se pusieron de acuerdo y en unos minutos salieron en marcha con las pancartas por el territorio de las aves rapaces. Cuando se las enseñaron, las aves dijeron: -Sí, aceptamos la propuesta. Así tendremos una dieta más sana. Y todos los lemmings gritaron a la vez:
- ¡¡¡¡ Viva las aves rapaces!!!!

martes, 19 de julio de 2011

El Pingüino Templario.


En una era pasada, el País de Malta estaba en un momento muy difícil de su historia. El ejército maltés estaba en una seria guerra contra los turcos. Pero, ya que Malta estaba tan lejos sería difícil para los turcos conquistarla. Como Malta estaba en guerra tuvieron que irse a Malta para llamar a los Templarios. Cuando Turquía estaba tranquila el ejército maltés atacó al país y consiguió la conquista. Pero, los turcos llamaron a los árabes que expulsaron los malteses en dos días. Temiendo la fuerza de los árabes los malteses no atacaron de nuevo. Cuando el país se quedó tranquilo los italianos le atacaron pero otra vez los malteses se defendieron muy bien y los italianos huyeron, no hacía su país sino a la Iglesia de San Pablo. Allí llego de hace pocas horas un pingüino templario y puso en práctica lo que había aprendido de la lucha caballeresca y venció a los italianos sin ningún miedo. Desde ese día se le conoció como “El Gran Pingüino Templario” y también como “El Salvador de la Iglesia de San Pablo”.

El cerdito Zampu.


El cerdito Zampu.

El cerdito Zampu espera que tenga plaza para ir a un campamento de la SEO/Sociedad Española de Ornitología en los Picos de Europa. Bueno, eso depende de si saca buenas notas en el cole. Desde ayer, está esperando nervioso que sus papás vayan a recoger el informe de notas.
Pero, el campamiento no empieza hasta el mes de Agosto. Zampu ya sabe que todavía es Abril. Pero, como los días pasaron volando llegó finalmente el día de entrega de las notas. Zampu y sus padres han tenido una gran alegría al ver que todas las notas eran “sobresalientes”. Su madre muy contenta le dio la noticia de que ya había conseguido reservar la plaza para él antes mismo de conocer sus notas. Zampu preparó contento su mochila con botas de montaña, ropa de campo, linterna, pilas, neceser y la guía de aves. Cuando llegó finalmente a Picos de Europa gritó:
- ¡¡¡¡ Hoy es el día más feliz de mi vida !!!!

El ratón pirata de RatirRata.


Erase una vez en la leyenda de los siete mares, donde un ratón pirata llamado Ratirrón bebía mucho ron. Ratirrón era tan fiero que a todas las tripulaciones de ratones de otros galeones les ponía un moratón. Siempre saqueaba los barcos, quitaba el botín y después los hundía, pero las tripulaciones salían siempre con vida porque él se olvidaba de hundir los botes salvavidas.
Algunos llegaron a pensar que Ratirrón no era tan malo cuanto pintaban pero por si acaso pidieron refuerzos para capturarlo después de tantas luchas.
Cuando Ratirrón vio a un barco lleno de ratones sintió que estaba rodeado y dijo: - Si renuncio a ser pirata quedaré libre. - Sí le han contestado, pero con una condición: Que sea uno de los nuestros.- Y el pirata Ratirrón lo aceptó y así en Ratirrata reinó la paz.

La cebra feliz.


Erase una vez una sabana donde vivía una cebra muy feliz. Siempre hacía en todo momento lo que era necesario, por ejemplo, siempre antes de cruzar un río miraba si había depredadores cerca y siempre que cruzaba otros territorios durante los viajes caminaba agachada para no llamar la atención. Además, era la jefa del grupo y por eso se ganaba también el respeto de todas. Un día que se encontraban en un lugar totalmente desconocido, asomó la cabeza en la sabana y unas personas la vieran y la capturaron. Ella pidió a las demás que huyesen. Pocas horas después, la cebra logró escapar. Ella volvió a su grupo y dijo: - ¡A partir de este momento declaro a todas jefas! Y después, soltó un suspiro y dijo: -¡Hoy es el día más feliz de mi vida!

La cerdita morroleche.


Erase una vez una cerdita llamada Morroleche, que siempre después de desayunar o merendar tenía el morro lleno de leche. Morroleche ya tenía diez años y su mamá llamada Miumiu quería mucho a Morroleche y también a su hermano llamado Educado que tenía siete años. Morroleche y su hermano Educado se peleaban mucho. Morroleche dedicaba varias horas al día pensando en cómo arruinar los planes de su hermano. Pero se olvidaba que él además de educado era también listo. Siempre que Morroleche le perseguía enfadada, Educado gritaba a Miumiu: - ¡¡¡ Mami, socorro !!! Y, llegaba corriendo a su despacho y por lo tanto Morroleche no podía hacerle nada delante de su mamá. La mamá de Educado estaba escribiendo una novela y siempre que veía a los dos en su despacho decía: -¿Por qué no vais a pelear en el despacho de papi? El trabajo de él era vender máquinas y no nos atrevíamos a perturbarlo.

El elefante que tocaba la trompa.



Cuando los animales gobernaban la Tierra y se comportaban como los humanos, un elefante de una manada llamado Elefaldi Trofang iba tocando la trompa; no el instrumento, sino la de él. La tocaba todos los días , de la mañana a la noche. Le encantaba la variedad musical que sacaba de su propia trompa. Y, por eso, a cada hora tocaba un tipo de música distinta. Hasta que, un día le contrataron como músico de la Banda Municipal de la Ciudad de Elefanía. Y, esa ciudad fue la más famosa por su gran músico Elefaldi Trofang.
Un día la ciudad organizó un concurso musical y él fue el ganador. A partir de ese día se celebra todos los años el Día Nacional de la Trompa.

El cañonazo de la mofeta.


Una mañana en un bosque tranquilo una mofeta quería encontrar amigos. Todos los animales se alejaban de ella. La mofeta les perseguía pero por más que corría no conseguía estar cerca de ellos, pues se apartaban de ella.
Entonces se enfadó y se le ocurrió una “idea muy mal olorosa”; pensó en lanzar un cañonazo de malos olores sobre cualquier animal que pasara cerca de ella. Como los animales no se acercaban fue tirando cañonazos por todas las partes hasta que todo el bosque tenía un olor fétido e insoportable.
Pero, todos se dieron cuenta de que da igual como huelas, pues lo que importa de verdad es que te ames a ti. A partir de ese día todos jugarán para siempre con la mofeta.

El azor piloto de carreras.


Hoy había una carrera de coches, el primer piloto era un azor que se llamaba Alan Pawer. Pero, cuando empezó la carrera todos los demás animales le adelantaron.
A Alan le daba igual. Miraba con determinación y fijamente a cada uno de los demás pilotos. Durante la carrera, poco a poco, fue adelantando a los demás y quedó otra vez el primero. Cuando la carrera terminó, él fue el vencedor. En el momento de recibir el trofeo él no aceptó y decidió compartirlo con todos los demás animales que en algún momento de la carrera le habían adelantado. Y, agradeció mucho a todos los pilotos de la competición.

Los primeros amigos de Pardino.


Erase una vez un osito llamado Pardino que vivía en el bosque del Parque Natural de Picos de Europa. Un día se fue a buscar
amigos. Y, vio que todos los animales querrían hacer amistad con él. Pero, curiosamente no encontraba a ninguno de su especie.
Entonces, se dio cuenta de que todos tenemos muchas cosas en común a los demás, mismo cuando no somos iguales y al descubrir
eso decidió quedarse en el bosque con sus amigos por muy distintos que fueran.

Animales en la tele.


Hoy en la televisión estaban dando un reportaje de animales que era muy interesante. Era tan súper interesante que decidí grabar el reportaje entero. Trataba de las aves rapaces y de la gran variedad que hay de anfibios. Después me fui al campo y me encontré un ratón y observé cómo se estaba comiendo a una araña. Un poco más tarde fui a una laguna y vi a un tritón crestado buscando un escondite para que su presa no huyera. Un poco más tarde fui al seto vivo y allí encontré muchos animales como por ejemplo: un azor, una liebre, un mirlo, una mantis y muchas otras cosas que he podido descubrir. Y, todo esto y mucho pero grabaré en mi futuro para que esté lleno de alegría, naturaleza, amor y mucho más.

El caballito de madera.


Erase una niña que compró un caballito de madera. Ella siempre jugaba con él. Cuando se hizo mayor su mamá pensó que ya no
jugaría con él.
Entonces, un día lo tiro a la basura. La niña le preguntó a su madre si lo había visto.
-Lo he tirado a la basura. Le contestó la madre.
Y, la niña se puso a llorar. Su mamá comprendió entonces que le gustaba jugar con él.
Cuando la niña escuchó un ruido, miro y vio que era su caballito de madera que saltaba para fuera de
la basura y entonces se dio cuenta que era un caballito mágico.

El cerdito volador.


Erase una vez, un cerdito que quería poder volar cuando él quisiera. Probó solo dos cosas; una era un paracaídas y la otra el ala delta. Podía volar pero no como un ave que vuela siempre que quiere. Entonces se le ocurrió una idea; decidió fabricar un motor. Lo fabricó en unas cuantas horas. Después fabricó un volante, un acelerador, un freno, un embrague y una manivela. La manivela se la puso al motor. Arrancó al asiento del paracaídas y lo puso atado al barrote del ala delta y ahora sí, gritó -¡¡¡ Ya estoy listo para arrancar!!! Su invento fue un éxito y gracias a él , muchos otros animales han podido fabricar su invento y volar.

El conejo Feliperto.


Erase una vez en el bosque, un conejo feliz llamado Feliperto. Feliperto nunca tenía razones para estar triste y por eso siempre estaba
feliz. Nunca pegaba a nadie, nunca decía palabrotas y nunca cometía pecados… Siempre ayudaba a plantar en el huerto. Cómo sus papás
habían gastado todo el dinero para comprar una casa, no había dinero para pagar la escuela. Sus padres no eran malos, sencillamente no
tenían trabajo. Afortunadamente, en el huerto les quedaba comida para tres meses. Y, como fueron siempre tan buenos se convirtieron
en la mano de Dios. De repente, en sus vidas sucedieron dos milagros. Jesús el hijo de Dios les regaló una semilla mágica y un árbol para
plantar en el huerto. Así, Jesús y su familia se hicieron familiares.

El torito Txuki.


Erase una vez un torito que quería ser libre. Entonces, un día se escapó del establo donde vivía con su familia. Su papá Joty y su mamá Muti le buscaron por todas partes y no le encontraron. Su papá se acordó de que un día le había comentado que quería conocer una Plaza de toros. Decidió acudir allí sin su mamá. Cuando los papás llegaron a la plaza vieron asustados que un torero estaba a punto de matar a su hijo. Entonces, salieron corriendo y juntos mataron al torero causando en la Plaza una gran agitación. Huyeron corriendo junto al torito y llegaron finalmente al establo.
Su papá le dio unos buenos azotes en el culo por haber sido travieso y su mamá enfadada le dio unas buenas patadas en el culo también. Y, como lloró y era tan miedica como un choto lo llamaron de Txuki.