
Erase una niña que compró un caballito de madera. Ella siempre jugaba con él. Cuando se hizo mayor su mamá pensó que ya no
jugaría con él.
Entonces, un día lo tiro a la basura. La niña le preguntó a su madre si lo había visto.
-Lo he tirado a la basura. Le contestó la madre.
Y, la niña se puso a llorar. Su mamá comprendió entonces que le gustaba jugar con él.
Cuando la niña escuchó un ruido, miro y vio que era su caballito de madera que saltaba para fuera de
la basura y entonces se dio cuenta que era un caballito mágico.
No hay comentarios:
Publicar un comentario