
Erase una vez en la leyenda de los siete mares, donde un ratón pirata llamado Ratirrón bebía mucho ron. Ratirrón era tan fiero que a todas las tripulaciones de ratones de otros galeones les ponía un moratón. Siempre saqueaba los barcos, quitaba el botín y después los hundía, pero las tripulaciones salían siempre con vida porque él se olvidaba de hundir los botes salvavidas.
Algunos llegaron a pensar que Ratirrón no era tan malo cuanto pintaban pero por si acaso pidieron refuerzos para capturarlo después de tantas luchas.
Cuando Ratirrón vio a un barco lleno de ratones sintió que estaba rodeado y dijo: - Si renuncio a ser pirata quedaré libre. - Sí le han contestado, pero con una condición: Que sea uno de los nuestros.- Y el pirata Ratirrón lo aceptó y así en Ratirrata reinó la paz.
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